El Hospital y el Acueducto del Oeste: Las dos obras que explican por qué 8 de cada 10 funenses eligen a Roly Santacroce

Hay que detenerse a pensar en una cifra que anula cualquier discusión y silencia a los profesionales del escepticismo: 78%. Es el nivel de respaldo que los ciudadanos de Funes le dieron a su gestión. 
06 de mayo de 2026Redacción Funes 24Redacción Funes 24
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Sebastián Repetto es editor de 12noticias.tv y de Funes24.com.ar

En la política, como en la física, no existen los espacios vacíos. Lo que no ocupa la planificación, lo devora la desidia

Lo que no ocupa la planificación, lo devora la desidia.

Roly Santacroce parece haber comprendido esta máxima con una determinación ejecutiva que desconcierta tanto a la vieja política como a sus terminales mediáticas tradicionales.

Este viernes, el intendente protagonizará un acto que esconde la verdadera arquitectura de una transformación estructural: la licitación del Centro de Distribución Oeste (CDO) y el avance final del Hospital SAMCO Eva Perón.

Roly Santacroce parece haber comprendido esta máxima con una determinación ejecutiva que desconcierta tanto a la vieja política como a sus terminales mediáticas tradicionales

Hay que detenerse a pensar en una cifra que anula cualquier discusión y silencia a los profesionales del escepticismo: 78%Es el nivel de respaldo que los ciudadanos de Funes le dieron a su gestión.

En una provincia fragmentada, que casi 8 de cada 10 vecinos elijan un mismo camino es un mensaje que retumba en los despachos donde todavía se prefiere la opereta antes que el hormigón. 

El agua como herramienta de sutura territorial

La licitación del CDO no es solo una obra hídrica; es un hecho político de una escala que Funes nunca conoció. Llevar agua potable a más de 50 barrios —desde Funes Town hasta los desarrollos más modernos de la periferia— implica suturar una herida histórica de desigualdad en la zona oeste.

Con una ingeniería modular que prevé perforaciones en los acuíferos Pampeano y Puelche para abastecer a 46.000 personas, Santacroce exhibe una agilidad de gestión que irrita a quienes prefieren la política de café antes que la de los acuíferos.

Es allí donde aparece la fricción. A Santacroce le pegan desde los medios del statu quo y la vieja política porque ha logrado capturar la plusvalía del desarrollo privado para volcarla en infraestructura pública. No le perdonan su eficacia, ni su autonomía. Haber gestionado con el ministro Lisandro Enrico una obra de esta magnitud es el síntoma de un liderazgo que ya no pide permiso para existir.

La salud y el fin de la soberanía prestada

Si el agua es una deuda de infraestructura, el Hospital SAMCO Eva Perón es una deuda de identidad. El paso de dispensario a hospital de complejidad es el salto de pueblo a ciudad madura. Santacroce le dice a la región que Funes ya no depende de la caridad sanitaria de sus vecinos.

Este éxito es el que activa los anticuerpos del sistema. Le pegan porque ha transformado un centro asistencial en un Hospital de referencia mientras otros no pueden ni pintar una fachada. La vieja política no soporta el contraste; prefieren al intendente que pide limosna antes que al que ejecuta con la firmeza del que sabe dónde están las llaves del progreso.

El veredicto de los hechos

Roly Santacroce está haciendo historia, no por la épica del discurso, sino por la contundencia de los resultados. Mientras los medios del atraso intentan instalar la duda, el intendente inaugura certezas.

Al final del día, ese 78% de apoyo explica que el vecino ya no escucha ruidos, escucha hechos. En la política de los resultados, el ruido mediático es solo el termómetro del acierto. Y hoy, en Funes, el futuro finalmente tiene la firma de Santacroce.

SEBASTIÁN REPETTO - Especial para 12noticias.tv y Funes24.com.ar